Abogado egresado de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en Venezuela, con un LLM en Derecho Empresarial Europeo de la Université Aix-Marseille (Francia). Especialista en Derecho Procesal Constitucional por la Universidad Monteávila. Profesor de Blockchain y Economía Digital en la Universidad Central de Venezuela. Investigador y conferencista en Derecho Constitucional y Derechos Fundamentales. Profesor invitado en la Université Aix-Marseille (2018) y en la Université Panthéon-Sorbonne (2022 y 2025). Fundador de Fintech Venezuela. Director del Centro de Cultura Jurídica.
Temas
Mi enfoque
Exploro temas como la desespecialización en el derecho, el "derecho de hacer ruido" y el pensamiento crítico. Mi enfoque busca cuestionar creencias establecidas para adaptar el pensamiento jurídico a tiempos de mayor eficiencia y transparencia.
Aunque mi formación académica y profesional se centra en el derecho constitucional y los derechos fundamentales, creo firmemente que la hiperespecialización puede hacer perder el contexto general, como reza el dicho: “Quien solo ve el árbol, pierde de vista el bosque”. O, como se atribuye a Hipócrates: “Quien solo sabe de medicina, ni de medicina sabe”. Esta idea se extiende no solo al derecho, sino a cualquier campo del conocimiento.
Por ello, sin restar valor al estudio profundo cuando es necesario, defiendo un enfoque crítico que desafía ideas preestablecidas. De ahí surge mi proyecto personal: el “derecho de hacer ruido”, una revisión crítica de las creencias jurídicas para adaptarlas —y adaptarnos— a realidades que demandan mayor eficiencia y transparencia.
Los nuevos tiempos y sus avances tecnológicos han transformado la humanidad desde la invención de la agricultura hasta la integración de la inteligencia artificial en tareas cotidianas. Estas innovaciones no solo optimizan procesos ordinarios o habilitan lo inimaginable, sino que reconfiguran nuestra visión del mundo y la sociedad.
La cultura jurídica —nuestra percepción del derecho, la ley, la justicia, los procesos y sus actores en un contexto histórico y social— no es inmune a esto. En eras de tecnologías emergentes como internet, blockchain e IA, mi interés radica en explorar la cultura más allá de la ley, el derecho sin ley y la digitalización sin depender exclusivamente de herramientas tecnológicas.
Con más de tres décadas de experiencia profesional —y sumando el legado de mi padre, Roberto Hung Sr., quien forjó su trayectoria en el foro jurídico venezolano hace más de seis décadas, principalmente en litigio—, he evolucionado hacia un enfoque interdisciplinario. Combino la práctica legal con la investigación académica en áreas como economía, tecnología, historia, filosofía y letras, bajo el concepto de “pracademia” (práctica + academia).Este enfoque, enriquecido por colaboraciones en proyectos multidisciplinarios en universidades y centros de investigación, me permite analizar casos desde perspectivas innovadoras, a menudo distintas de las tradicionales. Por ello, mi práctica se orienta principalmente hacia la consultoría estratégica, salvo cuando el litigio sea aconsejable.
He participado en investigaciones variadas: análisis económico, multiculturalidad, contenido artístico, esquemas de delitos financieros internacionales, procedimientos ante instancias internacionales por violaciones de derechos humanos, entre otros. En ocasiones, he sido contratado para evaluar casos donde mis opiniones difieren de las expectativas del cliente, sirviendo como insumo para decisiones informadas —incluso contrarias a mis recomendaciones—. Esto me ha llevado a reflexionar sobre la evolución del rol del abogado.
En respuesta, ofrezco servicios de asesoría y consultoría innovadores: la labor del abogado hoy no solo será la de prevenir o resolver problemas o proponer soluciones tradicionales, sino también proponer perspectivas alternativas, de generación de valor, que incluso pueden resultar opuestas a las originariamente deseadas por el cliente o sus abogados habituales. El objetivo es ampliar la visión del “árbol” al “bosque”.
Destaco en estos casos la importancia de su anonimización, de las personas e información para evitar conflictos de intereses y garantizar la objetividad de mis opiniones.





